Muchos animales presentan dimorfismo sexual bastante notorio en la gran mayoría de las especies, sin embargo en algunos casos el determinar el sexo de un espécimen se hace más complicado, como por ejemplo en aquellas poblaciones de vida salvaje con difícil acceso, cuando se requiere sexarlos en una etapa pre-adulta y en individuos que no presentan dimorfismo sexual, dificultando así su manejo y reproducción en cautividad.
El sexaje molecular es el proceso de identificar el sexo de un individuo basado en la variación en el ADN entre los sexos. Los métodos incluyen la amplificación de fragmentos específicos del cromosoma Y, usualmente basado en el gen1 SRY, y la amplificación de fragmentos homólogos (el gen de la amelogenina o ZFXZFY en mamíferos y CHD-CHD-W en aves estrucioniformes) tanto en los cromosomas X e Y, usando el polimorfismo del tamaño de amplificado o por RFLP, para diferenciar entre los sexos.
El sexaje molecular ha sido usado ampliamente en el sexado de fetos humanos, en otros primates, en osos, lobos, delfines, ballenas, focas, elefantes, aves y peces (los cuales son difíciles o imposibles de sexar visualmente).
Los fluidos embrionarios, sangre, o muestra de tejido son generalmente usadas como fuente del ADN, sin embargo se ha incrementando el uso de muestras no invasivas (para evitar la perturbación de los animales y facilitar la colecta de muestras) en estudios con poblaciones de animales de vida salvaje, en la cual se emplea las heces de los individuos para el sexado.
De esta manera la Biología Molecular al facilitar el sexado, ayuda con un componente muy importante para los estudios de conservación.
Referencias:
?Vidya TN ¨et al¨., (2003). Current Science. 85; 7:1174-77.
?Seddon JM, (2005). Conservation Genetics 6:147?149.